06-04-2026 08:07:49 AM

El Cablebús, a la boleta electoral

Por Alejandro Mondragón

 

Ahora que la presidenta Claudia Sheinbaum no aparecerá en la boleta electoral del 2027, tras negarse la revovación de mandato, lo que sí estará, en el caso de Puebla, será el proyecto de Cablebús.

 

Es irremediable ante la polarización generada en diversos estratos de la sociedad poblana. Cada sexenio, las mega obras causan rechazo de buena parte de poblanos/as.

 

Autoridades incluso impusieron contra viento y marea sus proyectos, otros usaron distractores para perder lo menos, y también hubo gobernantes que optaron mejor por cancelar todo.

 

Los tiempos electorales suelen ser mala referencia para que el gobernante deje su sello con obra magna.

 

Para el Cablebús se prevé una inversión de 6 mil 752 millones de pesos para su construcción. Este sistema, que contará con un trayecto de 13.61 kilómetros, y no se endeudaría la administración estatal.

En este año fiscal se ejercerían los primeros 1 mil 515 millones de pesos. El costo por kilómetro se estima en 496 millones de pesos. Los usuarios pagarían una tarifa entre 10 y 12 pesos.

 

El sistema planea movilizar entre 1,000 y 2,500 usuarios por hora mediante el uso de 154 cabinas en su etapa inicial hasta llegar a 383 en su fase final. La línea contará con 96 torres distribuidas a lo largo de su recorrido.

 

El Cablebús que ya opera en la Ciudad de México ha recibido en Puebla el rechazo ciudadano/a, con marchas y protestas que señalan al proyecto de causar un “ecocidio”, además de censurar la opacidad.

 

Los detractores argumentan que el Cablebús no es necesario porque, la capital es plana, no tiene las barrancas o cerros que justifiquen un teleférico, viéndolo más como un negocio turístico que de movilidad.

 

Los promotores señalan mejoras en la movilidad, conectividad y complemento al sistema de transporte en Puebla, con respeto al ambiente. Incluso, se divulgó una encuesta en la que seis de cada 10 poblanos respaldan el proyecto.

 

Ya en el pasado, las magnas obras fueron objeto de severas críticas que costaron votos al partido, cuyo gobierno impulsó.

 

Por ejemplo, Luis Paredes Moctezuma como alcalde construyó el paso a desnivel Juárez-Serdán, pero el PAN perdió el municipio.

 

Manuel Bartlett como mandatario, en medio de la peor crisis económica del país, lanzó su Megaproyecto Angelópolis con centros comerciales, el Periférico, auditorios, vialidades y sacar agua de Nealtican para la zona metropolitana de la ciudad. Salió derrotado en los comicios y el PAN se quedó con la capital.

 

Melquiades Morales mejor canceló el proyecto Milenium que incluía una autopista de 57 kilómetros que afectaba a 14 municipios y pretendía extrar agua de la región para abastecer áreas urbanas. Lo hizo en pleno arranque del proceso electoral intermedio, 10 de septiembre del 2002. Ganó en la región, pero el desgaste político de las protestas lo llevaron a perder la ciudad capital.

 

Rafael Moreno Valle contra viento y marea impuso sus obras como puentes atirantados, Ruta, Museo Barroco, los CIS, AUDI, las cuales ahí quedaron con abultadas deudas para las siguientes generaciones. Eso sí, ganó con su alianza todo.

 

Así que nadie se espante, El Cablebús estará en la boleta electoral. A ver en qué espejo de gobernante se reflejará el actual.

 

About The Author

Related posts