Por Alejandro Mondragón
Si algún político poblano ha comprendido de qué se trata el no ejercicio del poder, es el exgobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina.
Nada más hay regresar a aquella reunión, el último día de octubre del 2025, con el gobernador Alejandro Armenta, a la que llegó acompañado de su operador Javier Aquino, donde ya lo esperaba el mandatario con su jefe de gabinete, José Luis García Parra, y acudió el alcalde José Chedraui.
Cada experto político, de los que pululan en redes sociales, realizó su propio análisis, pero el mensaje central, con la foto de la presidenta Claudia Sheinbaum de espaldas de todos, fue muy claro.
El 2027, el año de la elección intermedia el jefe político es uno y se halla exactamente al centro de la imagen difundida: Alejandro Armenta Mier.
Ese hecho no lo tuvo por cortesía otro exgobernador con su sucesor, pues en el ánimo de mantenerse vigentes y ser vistos, pretendían arrebatar candidaturas a legisladores o alcaldes sin el menor reparo.
Desde que dejó el cargo, Salomón sacó las manos de Puebla. Su grupo más cercano lo acompaña en el Instituto Nacional de Migración.

La ecuación cambió. Será el gobernador en turno, y no el antecesor ni el que pretenda suceder, el que entregue las cuentas a la presidenta Sheinbaum y su partido Morena en las diputaciones federales, locales y alcaldías.
Seguramente, la revocación de mandato de Claudia será respaldada socialmente para evitar sustos, como el rechazo expresado en Oaxaca al morenista Salomón Jara.
Pero son los tiempos del mandatario actual. Van por el carro completo y quizá algo más. El que concluyó su mandato en diciembre del 2024 ya hasta le fue finiquitada la cuenta pública de su último año, por parte de la Auditoría Superior de la Federación.
Es otro grupo político, que genera mucho ruido, el que quizá no le ha dado la lectura correcta al momento político: El de Nacho Mier que se ensoberbeció oooootra vez con la nominación de Adán Augusto López como coordinador de la Cuarta Circunscripción, donde figura Puebla.
A ver, a ver, no se hagan ilusiones los enemigos y opositores al armentismo que cada vez son más; Nacho Mier sólo peleará por dos cosas: la reelección de su hijo por Ciudad Serdán, y una candidatura para Daniela Mier.
Lo demás no le interesa, por ahora.
Eso sí, querrá conservar su plaza en la Triángulo Rojo.


