Por Karina Fernández
Con el voto en contra de los diputados locales del PAN, el Congreso de Puebla eligió a Germán Reyna y Herrero como nuevo titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), cargo que desempeñará por los próximos siete años.
Quien tuvo una relación laboral previa con el hoy gobernador en turno consiguió el respaldo de 32 diputados locales, dejando en el camino a Bibiana González Pérez y Román Sánchez Zamora que también integraban la terna de finalistas para la titularidad del órgano fiscalizador.
El nuevo auditor del estado fue electo por siete años, por lo que su periodo al frente de dicha institución iniciará este 15 de enero de 2026 para culminar en 2033, de acuerdo con lo establecido en la legislación vigente.
PAN se ausenta en votación del nuevo auditor
Al arranque de la sesión, que marcó el inicio del Segundo Periodo Ordinario de Sesiones, la diputada Susana Riestra solicitó que se enlistarán los Asuntos Generales en la orden del día, que garantiza el derecho constitucional de cualquier legislador de presentar un posicionamiento o iniciativa.
Ante el rechazo de la Mesa Directiva por incluir o someter a votación la propuesta, la bancada del albiazul decidió abandonar el Pleno, acusando vicios de origen y de procedimiento de la sesión pública ordinaria.
Mismas que, adelantó, podrían provocar que las decisiones que se tomen, como la elección del nuevo titular del órgano fiscalizador, puedan ser invalidadas.
Oposición anuncia impugnación contra el nombramiento
Fuera del Pleno, la bancada del PAN advirtió que impugnarán ante tribunales la ilegalidad bajo la que se condujo la sesión ordinaria de ayer, en la que fue votado el nuevo titular de la Auditoría Superior del Estado.
Riestra Piña adelantó que el recurso estaría sustentado en la violación a la libertad de expresión y los derechos constitucionales de los diputados, pues no hubo explicación técnica ni jurídica del por qué no se incluyeron los Asuntos Generales.
Por su parte, su colega Marcos Castro recordó que hubo irregularidades en la fase de entrevistas a los aspirantes, cuando no se permitió que los integrantes de la Jugocopo cuestionaran a los candidatos sobre su plan de trabajo.

