23-04-2021 09:09:55 AM

Viejos vicios en la nueva era de la seguridad pública poblana

Por Valentín Varillas

 

El regreso de nefastos personajes a la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, viene acompañado de la operación de una muy lucrativa estrategia de obtención de recursos a través del cobro de cuotas y la extorsión a distintos sectores productivos.

Poco a poco, al interior de la dependencia, se toman ya medidas para que “la maquinita” empiece a caminar y produzca los resultados que de ella se espera.

Existe un formato rígido, muy claro, que se ha aplicado con mucho éxito en anteriores administraciones municipales, generando de inmediato millonarios beneficios.

Ya se preparan los movimientos que hay que llevar a cabo, para que auténticos expertos, de probada experiencia y eficacia en el tema, sean quienes se encarguen de lo anterior.

En lo que se refiere a Tránsito municipal, todo depende de quien tiene a su cargo a los motociclistas de la corporación.

Este individuo, como un auténtico director de orquesta, mueve sus piezas, decide a los intocables y determina lugares y horarios para realizar las operaciones.

Después, el sub director técnico de la dependencia es quien ejerce un control absoluto sobre los servicios periciales de la corporación y el departamento de semáforos.

El coordinador de los jefes de sector, se encarga de controlar el cobro de cuotas a unidades tanto del servicio público como del mercantil, que circulan impunemente por las calles de Puebla violando el reglamento de tránsito.

 

 

La mayoría de estas unidades no tienen placas, engomado o tarjeta de circulación.

Jefes de sectores estratégicos, como el 1 y el 3, que gozan de la absoluta confianza del titular de la dependencia, son los encargados de controlar a todas las unidades irregulares, propiedad de las gaseras y los sitios de taxis.

Uno de ellos es designado para llevar el control operativo de los escuadrones de motos.

El sub director operativo, es quien cobra las cuotas por sector.

El jefe del sector 4, controla la zona del mercado Hidalgo, La Cuchilla, la Central de Abasto y algunos sitios de taxis, además de unidades del transporte público y mercantil que operan por la zona.

El responsable del sector 2, es fundamental en el control de pago de cuotas también del transporte público y mercantil del área que tiene a su cargo.

El jefe del sector 5, zona centro, es quien controla el horario de descarga de sitios.

El jefe del turno nocturno es el responsable de “alinear” a todos los Valet Parking que operan en restaurantes, bares y antros de la ciudad.

Cuentan con una lista de intocables: se trata de empresas cuyas unidades no pueden ser detenidas o molestadas por ningún elemento de la corporación, ya que pagan puntualmente su “cuota de protección”.

Son empresas que manejan autobuses para traslado de personal, los camiones que controlan los sindicatos, gaseras y refresqueras, así como unidades del transporte público de distintas rutas.

No importan los nombres, ni los perfiles, mucho menos las siglas, los colores o el logo del partido de los que emane el gobierno en turno, este esquema se aplica a rajatabla y es tal vez la institución más sólida que existe al interior de esa corporación.

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