15-08-2022 11:12:51 AM

El día que RMV exhibió a Fernando Moreno Peña

Por: Valentín Varillas

Ahora que el exgobernador de Colima, Fernando Moreno Peña, tendrá que enfrentar una larga convalecencia después de haber sido víctima de un cobarde atentado a balazos, seguramente tendrá el tiempo suficiente para reflexionar acerca de muchos aspectos de la vida.

Juran los enterados, que este tipo de experiencias son ideales para echar a andar los inevitables y a veces incómodos balances.

Sentirse orgulloso de los logros personales y también arrepentirse de yerros y gazapos que en su momento generaron vergüenza o decepción.

Uno de los capítulos que sin duda le gustaría eliminar de tajo al colimense dentro del recuento de su vida política tuvo lugar en Puebla, mientras se desempeñaba como delegado del CEN del PRI.

Sucedió en el anexo de Casa Puebla, como parte de las reuniones de seguimiento del Pacto por México.

Hasta ahí llegaron los líderes de los partidos políticos locales, todos menos Carlos Navarro Corro, de Pacto Social de Integración.

Moreno PeñaRevisar el cumplimiento de los acuerdos y las condiciones en las que se desarrollaba el proceso electoral poblano del 2013, las razones del encuentro.

En su primera intervención y fiel al guión que lo obligaban a seguir desde el CEN de su partido, el delegado priista, Fernando Moreno Peña, arremetió en contra del gobernador Moreno Valle a quien acusó de violar las condiciones de imparcialidad de la contienda, interviniendo directamente en la vida de los organismos electorales y del Partido Acción Nacional.

Se rasgó las vestiduras argumentando, por enésima vez, que en Puebla se vivía una elección de estado, que el errático desempeño del consejero presidente del Instituto Electoral era una muestra de lo anterior y que era necesario “limpiar” el proceso para que garantizar condiciones de equidad para todos.

Que las constantes giras del mandatario estaban “politizadas”, que tenían un fuerte sesgo electoral y que estaban planeadas para favorecer a los candidatos de la alianza Puebla Unida.

Mudos, desde sus asientos, Pablo Fernández del Campo y Juan Carlos Natale asentían de manera automática.

El gobernador escuchaba tranquilo, sin inmutarse, la larga y encendida perorata.

Esperó a que Moreno Peña terminara y entonces hizo uso de la palabra.

Empezó por explicar que el gobierno no puede parar en época electoral, que los proyectos prioritarios debían de continuar y que cumplía con lo dispuesto por la ley al sus pender la promoción mediática de esas acciones.

Y es que, después de la explicación institucional, vino lo mejor.

Sacó una carpeta con notas periodísticas, información diversa e imágenes en donde aparecen los gobernadores priistas de Veracruz, Chihuahua, Aguascalientes y Tamaulipas participando abiertamente en actos proselitistas de los candidatos del PRI en esos estados.

Moreno Peña se transformó.

Súbitamente cambió de color y perdió el habla.

Ante la contundencia del revire, se quedó sin argumentos.

Al final de la reunión y después de ser exhibido, el colimense se acercó a Moreno Valle.

Sospechoso, sigiloso, esperó a que nadie lo viera para decirle lacónico: “entiéndame señor gobernador; tengo que jugar aquí el papel de oposición”.

No cabe duda que en política, el que las hace no las consiente.

Penoso.

abajovale

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