27-06-2022 04:26:11 AM

Impone el PRI cuotas a sus gobernadores

Uno de los principales acuerdos a los que llegaron los gobernadores priistas que asistieron a la más reciente reunión de la Conago celebrada en Monterrey, no tiene que ver con los temas prioritarios de la agenda nacional como la inseguridad o las consecuencias que la crisis económica tendrá en los programas prioritarios de las entidades federativas.


No, al final, el asunto electoral resultó ser el más importante.

Y es que, en corto, muy lejos de la declaración mediática, de las cámaras y grabadoras y al margen del  mensaje que se manejó en el discurso oficial, los mandatarios emanados del tricolor lograron llegar a compromisos concretos con su partido de cara al proceso electoral de julio próximo.


Sin medias tintas de por medio, el tricolor le exigió a sus gobernadores el duplicar por lo menos la cantidad de distritos que obtuvieron en la más reciente elección  federal, la de 2006, en donde el PRI logró el peor revés electoral de su historia.


Ahora, aseguran los estrategas del ex partidazo, las condiciones son muy distintas a las de ese entonces y que esto tiene que verse reflejado en la conformación de la próxima cámara de diputados del Congreso de la Unión.


Sostienen que los gobernadores tienen la posibilidad de maximizar el voto potencial a favor del tricolor debido al bajo nivel de participación que se espera para la próxima elección (la eterna máxima que sostiene que a mayor abstencionismo, mayor voto priista) y a la difícil situación actual que se vive en materia económica y de inseguridad social.


En el caso de Puebla, el reto parece menor.

Para cumplir con su cuota partidista, el priismo local tendría que ganar 8 de los 16 distritos que estarán en juego en julio próximo, cifra aún menor que los 10 distritos  que los jerarcas poblanos tienen proyectado ganar como mínimo, inclusive en un escenario de auténtica catástrofe electoral.


Muy por debajo del desenfrenado optimismo que ha mostrado hasta ahora el PRI poblano que los mueve a declarar inclusive que los tiempos del carro completo regresarán y que aquel 15-0 que el bartlismo le propinó en el 97 a la derecha local, palidecerá ante el “zapato” que el marinismo le recetará al PAN dentro de unos meses.


¿Será?


Lo cierto es que, más allá de cumplir con la cuota impuesta por el tricolor a sus gobernadores, el resultado de la próxima elección sentará en buena medida las bases de lo que será la operación priista para la local del 2010.

El número de distritos que ganen servirá para evaluar la eficiencia de la estructura partidista que operará para el próximo candidato a la gubernatura y determinará qué tan buen estratega resulta al final Alejandro Armenta.


Lo anterior, ubicará al priismo poblano en su justa dimensión, con sus fortalezas y debilidades, lo que les permitirá pronosticar su desempeño en un escenario electoral de alta competencia, como seguramente será el de la elección local del próximo año.

Y de ahí, a ponerle nombre y apellido al candidato.

A ver cuál les da.

 

latempestad@statuspuebla.com.mx    

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