28-11-2021 01:56:00 PM

Nadar de muertito

¿Cuál será el sello particular que le dará Blanca Alcalá a su gobierno?

¿Qué tipo de acciones “espectaculares” serán consideradas como el eje central de su administración?

¿Habrá siquiera algunas?

Por lo menos las cuatro últimas administraciones municipales aquí en la capital, desde los primeros días realizaron anuncios espectaculares y acciones concretas que los diferenciaron de sus antecesores.

Fue el caso de Gabriel Hinojosa.

El panista, para estar a la altura de las grandes expectativas que se generaron con la llegada al gobierno de la ciudad de una autoridad emanada de un partido político diferente al PRI, desde el inicio pintó su raya de la administración de Rafael Cañedo y tomó decisiones en defensa de la autonomía municipal para enfrentar al gobierno de Manuel Bartlett Díaz.

En este contexto, Hinojosa inició con una serie de procedimientos legales y controversias constitucionales para lograr que el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado del municipio de Puebla dejara de ser un organismo descentralizado de la administración pública estatal y se convirtiera en una instancia controlada por el gobierno de la ciudad.

A la par, el panista inició la controversia por los límites territoriales entre los municipios de Puebla y San Andrés Cholula, además de oponerse a las expropiaciones realizadas por el gobierno de Bartlett a predios de la zona de San Francisco, parte importante del proyecto de desarrollo regional Angelópolis.

¿Quién no recuerda las imágenes de Hinojosa enfrentándose a elementos de la policía estatal para encabezar la pírrica defensa del predio conocido como Villa Flora?

Además, Hinojosa propuso como sello particular de gobierno, la participación ciudadana y el trabajo conjunto de autoridades y ciudadanos para la mejora de la infraestructura y los servicios de la ciudad a través de las famosas Jornadas Intensas de Trabajo (JIT).

Mario Marín no fue la excepción.

Desde el inicio de su administración como presidente municipal de Puebla buscó generar acciones propias que fueran el eje central de su gobierno y de paso se desmarcó de las llevadas a cabo por Hinojosa.

Marín se centró en la construcción de los famosos cruceros de flujo continuo como solución al problema de tráfico vehicular en zonas altamente conflictivas de la ciudad y se avocó a recuperar el millón de dólares de la ciudad que tan amablemente había donado su antecesor a la Organización de las Naciones Unidas además de devolver las más de cien patrullas VW sedán compradas en la última semana de gobierno del panista.

Cuando llegó al gobierno de la ciudad otro presidente municipal emanado de Acción Nacional, otra vez todo cambió.

Para Luis Paredes la famosa multa cero era la solución ideal para combatir el problema de la corrupción generada por los agentes de Tránsito.

Esta fue la reivindicación central de sus primeras acciones de gobierno, además de la polémica construcción del distribuidor vial Juárez Serdán como solución al intenso tráfico de la zona.

Paredes se desmarcó de la administración de Mario Marín eliminando todos y cada uno de los cruceros de flujo continuo construidos en los tres años anteriores y se destacó por autorizar la polémica concesión del servicio de alumbrado público y semaforización a la empresa Mexicana de Mantenimiento.

La elucubración y el engaño también fueron fundamentales en los tres años de gobierno de Luis Paredes Moctezuma.

Proyectos de saliva como el irrealizable sistema de transporte colectivo “metro” en la ciudad y un museo subterráneo debajo de catedral a partir del supuesto descubrimiento de inexistentes catacumbas fueron parte de las payasadas típicas de este personaje de la picaresca poblana.

Enrique Doger inició su administración revocando la concesión  del alumbrado público otorgada a Mexicana de Mantenimiento, a la par que ordenaba el regreso de la aplicación de multas a los automovilistas que violaran el reglamento de tránsito.

Doger centró su oferta de obra pública en la realización de puentes y condenó al olvido al distribuidor Juárez Serdán al que prácticamente no le dio ningún tipo de mantenimiento en sus tres años de gobierno.

¿Qué hará ahora Blanca Alcalá?

¿Cómo se desmarcará de la administración dogerista?

¿Tendrá el valor?

¿Qué proyecto o proyectos serán por los que será recordada su administración, para bien o para mal?

¿Existen siquiera o se trata sólo de nadar de muertito?

A más de una semana, todavía no hay nada, absolutamente nada.

 

latempestad@statuspuebla.com.mx

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