Jueves 27 de Noviembre del 2014

Una competencia dispareja

alpie07

Por: Rodolfo Rivera Pacheco


Lo que muchos esperaríamos en este México de la posmodernidad democrática es que las competencias electorales fueran reñidas desde todos los puntos de vista y que reinara una sana incertidumbre sobre quién o cuál partido fuera quien se alzara con la victoria.

Vamos, que cada candidato y partido desplegara sus mejores armas estratégicas y –siempre dentro de la ley- usara todos los recursos disponibles para ganar al adversario, en una campaña donde los más inteligentes, más conocidos –por méritos propios- y los representantes de gobiernos exitosos fueran los vencedores naturales.

Desgraciadamente eso no está ocurriendo en nuestro país… y menos en Puebla.

Sí, ya hay competencia partidista pero… las campañas electorales se han convertido en guerras donde el ganador es quien ha hecho más ilegalidades y ha usado más triquiñuelas para evitar ser sancionados en sus malos manejos.

Si no está de acuerdo conmigo, dígame si en Puebla capital (y en muchísimos Municipios de todo el Estado) habrá una competencia pareja en un contexto con las siguientes particularidades:

El Gobernador promueve abiertamente a su candidato a través de una descarada campaña publicitaria disfrazada de noticia en una revista que jamás había montado tal despliegue de recursos para promocionarse ante los lectores (si es que los tiene). La imagen del Gobernador con su Secretario –en funciones- de Obras Públicas Antonio Gali Fayad se encuentra en cientos de espectaculares y parabuses absolutamente en toda la ciudad.

¿Cuánto dinero cuesta tal campaña? Haciendo cuentas rápidas e inocentes: Dicen que cada espectacular cobra unos 20,000 pesos mensuales (hay quien me dice que por semana… pero dejémoslo en mensual). Si hay al menos unos 150 montados (quizás haya muchos más), esto significa que tuvo un costo de unos 3 millones de pesos. A eso hay que sumar el costo de los “parabuses”, que seguramente hay más de 300 por toda la ciudad con la misma publicidad. Puede que cueste unos 3,000 ó 4,000 pesos cada uno. Lo cual significa otro millón redondeando números.

O sea: Unos cuatro o cinco millones de pesos para la campaña publicitaria de UN ejemplar de una revista que jamás ha vendido un número elevado de ejemplares. Es más, la regalan en muchos cafés, centros comerciales, y un largo etcétera. Qué negocio tan absurdo ¿no? Gastar millones en publicidad para no ganar prácticamente nada por la venta de revistas y en la que solo hay algunos patrocinadores. Hobby de millonarios, al parecer.

Bueno, eso es con respecto a la publicidad burda del candidato del Gobernador a la Alcaldía, que perfectamente puede ser denunciada como acto anticipado de campaña según el Código Electoral del Estado, como apuntó nada menos que Luis Carlos Ugalde, anterior Consejero Presidente del Instituto Federal Electoral.

Pero sigamos con la dispareja competencia.

Ese Secretario favorito del Gobernador para la Alcaldía capitalina, sigue en funciones y gastando dinero público (de nuestros impuestos, pues) para promocionarse abiertamente en medios, periódicos, estaciones de radio, programas de televisión. Y últimamente también con el pretexto del informe de labores de su hijo Diputado del mismo nombre, repartiendo pegotes para coches en las esquinas… cuando ya habían pasado varios días de tal evento. Sí, exactamente como en campaña electoral.

Y suponiendo que alguien o algún partido denuncie tales arbitrariedades como delito electoral, en Puebla seguramente no pasará nada, pues prácticamente todos los Consejeros, directivos, consejeros distritales y municipales del Instituto Electoral del Estado llegaron al cargo por la influencia del Gobernador. Sus empleados, pues. Y jamás votarán en mayoría algo que perjudique al o a los candidatos del Gobernador y la denominación partidista con la cual contiendan en esta ocasión. En otras palabras, con respecto al órgano electoral, nada qué esperar en cuanto a equidad.

Finalmente, el Gobernador y su grupo se promocionan diariamente con obras y eventos –usando dinero público- con claros fines de proselitismo partidista. Y dichas inauguraciones aumentarán brutalmente conforme se acerque el proceso electoral. Con la algarabía y difusión de periódicos, portales de Internet, estaciones radiofónicas y canales de televisión locales, de todas esas obras.

Entonces… ¿Cómo competir en condiciones tan disparejas? Porque además, el Gobernador también fomentó la creación de otro partidito que no ganará absolutamente nada por sí solo, pero recibirá prerrogativas (lana) de ley y además podrá lanzar a todos los que se enojen del PRI porque no les toque alguna candidatura (que son bien poquitos cada proceso electoral…)

Sí, toooodo eso –exactamente- también lo hacía el PRI cuando gobernaba el Estado.

Pero pensábamos que con la llegada de la alternancia todo cambiaría. Moreno Valle en su campaña gritaba un cambio y el destierro de los excesos marinistas. Y el PAN durante décadas vomitaba las perversidades del PRI.

A dos años, los excesos son iguales o peores. Solo que ahora son morenovallistas. Y en el PAN no dicen absolutamente nada.

O lo que es lo mismo: Antes era malo porque lo hacía el maldito PRI-Gobierno. Ahora no lo es porque lo hacen los buenos del PAN.

El problema para los panistas es que ni siquiera es a beneficio de ellos. Creo que con Melquiades y Marín recibían más. Ahora solo desprecio, migajas y patadas por el trasero.

Ja.

Twitter: @rodolforiverap

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Comentarios 

 
#2 Arthur Simon 12-02-2013 16:41
Totalmente de acuerdo contigo Josefina Méndez.
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#1 Josefina Méndez 07-02-2013 20:37
La trampa y la inmoralidad campean en nuestra querida ciudad.
Con cinismo se promueven políticamente los miembros del gabinete de gobierno.. y qué hace el Instituto Electoral.Por lo menos ya salio Claudia Hernández a manifestar un poco de la dignidad que los priistas tienen escondida.
Puebla merece más que tramposos.
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