¿Hasta dónde llegarán?

Por Rodolfo Rivera Pacheco

 

La anterior es la pregunta que se hace uno y otro bando político-partidista –y la sociedad poblana- luego del muy cuestionado resultado de las elecciones del 1 de julio pasado.

Los partidarios y miembros de MORENA y una buena parte del electorado en Puebla se siguen preguntando hasta dónde serán capaces de mantenerse en su postura los morenovallistas que intentan imponer a como dé lugar como ganadora de los comicios para Gobernador a Martha Erika Alonso, aún cuando hay un sinfín de irregularidades y cosas raras –al menos- en dicho proceso electoral.

Porque cada día se conocen nuevos datos. Y todos apuntan a un fraude electoral fraguado con todo detenimiento muchos meses antes de la elección.

Por supuesto, primero se apostó a que el morenovallismo de por sí “arrasaría” la elección por la algarabía y votos a su favor por parte de los poblanos. Pero los datos de las malditas encuestas fueron preocupando poco a poco al jefe de la campaña y sus principales estrategas: Martha Erika Alonso de Moreno valle era mal vista y rechazada en la mayoría de zonas del Estado y la veían como una vulgar imposición y heredera del poder.

Al ir comprobando una y otra vez el rechazo en las mediciones, el morenovallismo se avocó entonces a la presión y amenazas a los burócratas y beneficiarios de programas sociales del gobierno estatal. Se exigió a cada burócrata la presentación de al menos diez credenciales de elector so pena de perder el empleo. La medida era para lograr dos cosas: Miedo por parte de los empleados gubernamentales y también recoger la mayor cantidad de “INEs” para dos cosas también, para montar un padrón de datos con dirección (hubo varias casas de seguridad ubicadas para tal efecto… mapacheras anteriores a la elección, pues) y acudir allí a intentar comprar el voto o bien para quedarse con las credenciales y que un gran número de personas no fueran a votar, pensando que a menor voto masivo, aumentarían las posibilidades de que les alcanzara un fraude.

Lo anterior lo han externado decenas de empleados gubernamentales, pero ante el temor de perder el trabajo no lo dijeron abiertamente. Pero poco a poco están saliendo del closet, ante la inminente elección perdida. Muchos ya están dando testimonios oficialmente.

Pero esto tampoco alcanzaba. Había que implementar medidas de urgencia. Y eran las del día de la elección. Hubo decenas y decenas de casillas en todo el Estado donde llegaron hombres armados a robar urnas y reventar la elección. En muchas hubo balazos. En algunos lugares hubo muertos. Todo mundo lo sabe y centenas de personas lo vieron y vivieron.

Y finalmente había que dar forma a lo que ya habían realizado en ocasiones anteriores. El manejo de los datos electorales posteriores al cierre de casillas. No sé exactamente cómo lo hagan –no soy mapache- pero el cochinero fue desde el cierre de casillas, el llenado de actas, el traslado de paquetes electorales y hasta en el llenado fraudulento de sábanas con resultados de las casillas, llegando al manejo de los datos en el mentado “Conteo Rápido” y el PREP, ambos de resultados sumamente dudosos y controvertidos.

Por ejemplo, todos nos preguntamos cómo es posible que medio millón de la totalidad de los electores sí haya votado para cargos federales y otros locales, pero medio millón menos no lo haya hecho para Gobernador del Estado. O sea, esas personas recibieron 6 boletas electorales, votaron para todo… pero se guardaron la boleta para Gobernador o ¿qué demonios hicieron? ¿la tiraron? ¿se la guardaron? ¿se la comieron?

Por todo lo anterior, muchos nos seguimos preguntando ¿Hasta dónde llegarán los morenovallistas para defender un triunfo a todas luces irregular y sumamente cuestionado?

¿Hasta dónde llegará la autoridad electoral local para justificar todas esas irregularidades?

Y desde luego la misma pregunta se hacen los morenovallistas pero en sentido contrario y con bastante preocupación al momento actual: ¿Hasta dónde llegará MORENA para impugnar la elección… ahora que el propio Presidente electo de la República ha dicho sin cortapisas y tan simple que sí hubo fraude en Puebla y que para él el Gobernador electo es Luis Miguel Barbosa? Y más aún… que no va a recibir a Martha Erika Alonso hasta que no se aclare la elección poblana. Tan simple.

Y los poblanos no seguimos preguntando lo mismo en ambos sentidos.

Y a partir de aquí va mi humilde opinión.

Creo honestamente que sí hubo fraude electoral en Puebla el pasado 1 de julio. Por todo lo que ya apuntamos anteriormente y también por el resultado de nuestras encuestas y de todas las empresas serias locales y nacionales, que nunca concordó con el raro resultado final del PREP.

Creo que Andrés Manuel López Obrador sí apoya el movimiento contra el fraude. Lo dijo una y otra vez, cada vez que vino a Puebla en campaña. ¿Por qué tendría que ser distinto ahora?

Los “teóricos de la conspiración” (versiones desde luego filtradas por morenovallistas) aseguran que antes de la elección hubo un gran acuerdo entre Moreno Valle y López Obrador, teniendo como testigo a Elba Esther Gordillo, para que el ex Gobernador “dejara ganar” al tabasqueño la Presidencia y cargos federales, a cambio de que su esposa ganara la Gubernatura…

Pero mi pregunta sigue siendo: ¿Para qué le serviría a López Obrador “dejar ganar” a Moreno Valle si él tenía datos absolutamente fidedignos de que de por sí arrasaría la elección presidencial, con o sin Puebla de por medio? ¿Para que chingaos le serviría un acuerdo previo con Moreno Valle, vaya? Y desde luego ¿para qué chingaos le sirve un acuerdo con Moreno Valle después de la elección?

Segunda duda… ¿Cómo diablos habría una entrevista con Elba Esther Gordillo si está encerrada en su casa y la tienen vigilada 24 horas diarias mientras siga siendo Presidente Enrique Peña Nieto? Y en temporada electoral le restringieron las visitas de sus parientes, nieto, yernos y demás familiares que ya estaban con López Obrador…

¿De veras vale tanto Moreno Valle como para que López Obrador hubiera caído en el garlito y hasta quizás ser visto (él o cualquiera de sus operadores conocidos) en la absurda e innecesaria concertacesión?

Y obvio no dudo que Moreno Valle sí que buscó acercamientos con el lopezobradorismo con quien pudo (testaferros de Elba Esther, Marcelo Ebrard y quién sabe quién más). Conocemos cómo es fiel a los partidos en que ha militado y a sus firmes ideales. Pero de ahí a que le “hayan entregado Puebla”, creo que es más fantasía divulgada y deseada por los propios morenovallistas para tener esperanzas de que pueden seguir ostentando el poder.

No. La verdad creo que López Obrador esperó para tener datos del fraude y obvio ahora es Presidente de la República y dejará que las instancias federales dictaminen qué pasó en Puebla. Por eso su silencio el primer día posterior a la elección. Apenas estaba festejando su victoria, pues.

He platicado con Jueces y Magistrados federales y me aseguran que jamás van a meterse en problemas con el nuevo Presidente y dictaminar algo contra su partido gobernante, pero también que los abogados de MORENA deben sustentar perfectamente sus pruebas y acusaciones para echar abajo la elección en Puebla. Ayúdense, que nosotros ayudaremos.

Al respecto, los abogados de MORENA son absolutamente capaces de lograrlo. Son ya expertos en la materia y le han tirado una y otra vez fallos a las instancias electorales locales poblanas. Solo es cuestión de tiempo.

Y el veredicto federal puede venir en dos sentidos.

Uno, invalidar el triunfo de Martha Erika Alonso de Moreno Valle por la acumulación de irregularidades y entonces declarar ganador a Luis Miguel Barbosa de MORENA.

Dos, declarar nula la elección y entonces se tendría que convocar a unos nuevos comicios… ya por el NUEVO Congreso Local, dominado ampliamente por los Diputados de… MORENA.

Hasta aquí mi opinión.

Francamente no sé hasta dónde se llegará por parte de cada bando.

Eso sí, JAMÁS estaré de acuerdo en que se valide un maldito FRAUDE electoral, sea perpetrado por quien sea. He peleado los últimos 35 años contra el tema.

 

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