“Focus Groups” para Dummies

Por: Valentín Varillas

Los sesudos estrategas de la campaña priista -ubicados en el war room de la ciudad de México- decidieron llevar a cabo un peculiar, pero poco revelador ejercicio para ayudar a su candidata a la gubernatura.

Buscaban, aplicando la técnica de los grupos de enfoque (Focus Groups), saber con exactitud cuál de todas las acciones que se llevaron a cabo en este desastroso inicio del trabajo político rumbo a la elección de junio había impactado negativamente con mayor intensidad.

Se reunió a la gente, se seleccionó al guía que llevó la batuta en el desarrollo de las discusiones y se pusieron sobre la mesa los resúmenes de las actividades principales realizadas hasta el momento.

Priístas, con motivo del informe de JC

La información se recabó, procesó y la conclusión principal resultó ser una obviedad.

Y es que, después de tanto rollo, resulta que la presencia del exgobernador Mario Marín en los actos políticos de Alcalá es el elemento que más impactos negativos le genera a la priista.

¡Sorpresa!

El lastre que representa la figura de Marín para la candidata, en teoría, estaba ya previamente presupuestado en la estrategia electoral del tricolor.

Inclusive, en este mismo espacio le comentaba hace un par de semanas cómo desde el CEN del partido habían hablado con él para hacerle la “atenta recomendación” de que no se apareciera en público, ni cerca de Alcalá, por las consecuencias negativas que esto tendría para ella.

Aún así lo hizo y su presencia en los primeros actos de Blanca fue lo que los medios destacaron, muy por encima del discurso y la propuesta de la candidata.

A los priistas les molestó inclusive que vistiera una camisa blanca con su nombre bordado en enormes letras rojas.

Para no dejar lugar a dudas.

Como se había advertido ya, la catástrofe fue mayúscula.

Quiero suponer que, previo al inicio de las actividades políticas de Alcalá, se llevó a cabo otro grupo de enfoque o se utilizó alguna otra herramienta de medición para llegar a la conclusión de que la imagen de Marín arrastraría al cadalso a la senadora con licencia.

Si así fue, ¿por qué se hizo caso omiso de sus conclusiones?

¿Cuál es la utilidad de realizar el ejercicio después de la debacle si no se tomaron las medidas pertinentes antes, cuando todavía podía haberse evitado?

No siguieron la lógica elemental que norma la aplicación de este tipo de métodos que, bien empleados, resultan de mucha utilidad.

Un libro para dummies es lo que necesitan.

¿Sabe de alguno?

Mándelo al CEN del PRI.

Los números del tricolor

En el expartidazo minimizan el pésimo arranque de su candidata.

Juran que todavía son competitivos y algunos se atreven inclusive a pronosticar una victoria.

Dicen que tienen números, encuestas que los ponen en un virtual empate técnico.

No se atreven a mencionar la casa encuestadora que realizó el ejercicio ni la metodología utilizada.

En su lógica, Blanca está en su piso y Tony llegó a su techo.

Que Alcalá apenas empieza y que Gali lleva ya cinco años en campaña.

Apelan a la elección del 2010, en donde al inicio se cantaba el triunfo del marinismo con la candidatura de López Zavala.

Que hay voto del miedo y que se perderá el día de la votación

Y así, de manera obsesiva, casi desesperada, se autoconvencen de que nada se ha perdido en este arranque rumbo a la elección de junio y que no existe una percepción negativa que tengan que cambiar.

Ni hablar.

Bien por ellos.

abajovale

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